Por Catalina Ángeles Valencia
Una mañana al llegar
a la oficina me encontré con una invitación para asistir al Concierto de la Orquesta Sinfónica del
Instituto Politécnico Nacional (OSIPN). ¡Qué
flojera¡ me dije, pues esto implicaba trasladarme al norte de la Ciudad de
México, al Centro Cultural Jaime Torres Bodet, del complejo académico del Politécnico
en la zona de Zacatenco.
Con el ánimo de hacer
más acto de presencia que disfrutar un concierto a las cuatro de la tarde. Me
subí en el camión de nuestra organización. Después de más de una hora de
recorrido por la Avenida Viaducto Tlalpan, hasta el Zócalo del Distrito Federal
y de ahí por el Eje Central Lázaro Cárdenas, llegamos a la Avenida Wilfrido
Massieu.
Para ese entonces me
preguntaba ¿Qué relación tiene la música con el sindicalismo? ¿Por qué los del
CENESSI nos invitan a escuchar a la Sinfónica del Poli? ¡Sí, ya sé que es parte
de los festejos con motivo de sus 33 años de fundación! Me repetí una y otra
vez.
En el teatro Ing. Alejo Peralta del Centro Cultural del Poli, y al ver a los músicos en escena y en
ropa casual, me di cuenta que era un ensayo general: “Uf, ya ni el calor, ni el
lejano recorrido, sólo para escuchar un ensayo”, refunfuñé.
Sin embargo, en
cuanto el director huésped, maestro Guillermo Villareal, dio la indicación
a los integrantes de la Orquesta Sinfónica y éstos iniciaron las primeras notas musicales con una
sincronización envidiable, mi actitud cambió y entonces comprendí que el
trabajo sindical debería ser como un concierto, donde todos los representantes
de los trabajadores de base del ISSSTE deberíamos coordinadamente desempeñar
cada una de nuestras funciones con el compromiso y la actitud de servicio más
allá de posturas ideológicas, políticas, sindicales y personales.
Al llegar a casa, me
puse a investigar sobre la Orquesta Sinfónica y encontré que todos sus
integrantes tienen una licenciatura, y éstas son en instrumentos de cuerda (violín, viola, violonchelo, contrabajo);
en Instrumentos de Madera (flauta, clarinete, fagot); en Instrumentos de Metal (trompeta,
trombón, corno francés, tuba); en Guitarra; en Oboe; en Órgano; en Percusiones;
en Piano; en Dirección de Orquesta, etcétera.
En nuestro Sindicato, por ser una
organización representativa de la base laboral de una institución de seguridad
social, destaca la participación de profesionistas hombres y mujeres, jóvenes y
adultos, en el área médica, con alguna especialidad; licenciados en enfermería;
los químicos farmacéuticos parasitólogos; técnicos radiólogos; abogados y
técnicos administrativos.
Como organización democrática y plural,
todos los que somos sindicalizados tenemos el derecho de elegir y ser elegidos
como representantes sindicales, además como no hay una carrera académica en
liderazgo sindical, pues no necesitamos ser expertos en este terreno, ya que
para ocupar un cargo sindical no se exige tener un grado académico, es más ni
siquiera experiencia sindical.
Por otro lado, me informé que una Orquesta Sinfónica está formada por cuatro
grandes grupos de instrumentos: cuerdas (violín, viola, violoncelo,
contrabajo); maderas (flauta, oboe, corno inglés, clarinete, fagot); metales
(cornos, trompetas, trombones, tuba); percusiones (timbales, platillos, gong,
piano, campanas, triángulo y prácticamente cualquier objeto de sonido
indeterminado que se puede percutir).
Al igual que la
Orquesta nuestro Sindicato Nacional tiene una estructura que, en este caso, se
divide en una Presidencia y su Vicepresidencia, Secretarías de Comité,
Secretarías Adjuntas, Suplencias, Cuerpos Directivos para Funciones Específicas;
órganos de Vigilancia y las distintas Comisiones Nacionales; y en todo el país
existen 48 Secciones Sindicales, todas y cada unas de estas, también
llamadas carteras sindicales obedecen a las facultades que le
otorga el Estatuto y quien vigila el cumplimiento de éste, es la Presidencia.
Otra similitud que
podría haber entre una Orquesta Sinfónica y el Sindicato, es que
los integrantes de la primera, además de
tocar con delicadeza sus instrumentos, son expertos y cada uno de ellos
atiende, tanto las indicaciones del director como sus partituras.
En el caso del
Sindicato cada uno deberíamos atender nuestras funciones con la misma
delicadeza que un músico, y que en cada decisión, acción y gestión lo
hiciéramos agradable, seductora, encantadora, y atrayentemente para
nuestros representados.
Una semejanza más: En
el escenario mínimo eran 80
músicos en escena, y las edades de ellos fluctuaban entre los 30 y 60 años,
parámetros que les llevan a tener gustos y pasatiempos diferentes;
inclinaciones políticas diametralmente opuestas, pero sin embargo al contacto
con su instrumento musical y ante las indicaciones del director de la orquesta
se centraron en un solo objetivo: interpretar la mejor música, en este caso, de
la Sinfonía Primavera de
Schumman, para deleitar al
público del Sindicato del ISSSTE.
Prácticamente la
única diferencia que encontré en ese ensayo general y al día siguiente que
brindaron su música para el público en general es que sólo habían cambiado de
vestuario porque la delicadeza, entusiasmo y amor por la música seguía siendo
la misma.
Por ello, sin duda,
la OSIPN ocupa un lugar muy importante dentro del panorama musical sinfónico
del país.
De regreso a mi casa,
además de agradecerme por mi decisión de haber asistido al Concierto y de
haberme dado la oportunidad de consentir a mis oídos, me felicité por haber
sido testigo de lo que representa un verdadero trabajo en equipo.
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